Como parece evidente al ver las entradas publicadas en este blog, me gusta la repostería, me gusta amasar y ver cómo se comportan las masas, cómo cambian durante el amasado y las distintas fases de levado... pero como no solo de dulce se vive, y la elaboración de pasta casera guarda cierta similitud con la repostería que tanto me gusta hacer, nos decidimos a elaborar unos ñoquis.
Ñoquis hay muchos, y generalmente hechos a base de patata, así que elegimos una receta un tanto especial de Leandro Iannarelli: ñoquis de calabaza y, para acompañar, una salsa de queso azul con un toque de cocina vasca... una mezcla excepcional.
Ingredientes:
La salsa
250 g de nata
100 g de yogurt natural
200 g de mascarpone
1 pizca de gorgonzola,
Roquefort o queso azul (30 g)
4 g de ajo (1 diente finamente picado hasta obtener una
pasta)
1 pizca de amontillado (25 g)
1 pizca de cebollino (6 g)
La masa de ñoquis
500 g de Puré de calabaza (1,250 kg de calabaza en
crudo)
125 g de copos de puré de patata
1 Huevo
200 g de harina
60 g de queso Idiazábal rallado fino
1 pizca de agua (10 g)
4 Hojas de salvia
1 Rama de tomillo
Elaboración:
La
salsa
En
la sartén caliente echar un chorrito de amontillado y dejar que hierva para que
pierda el alcohol.
A
continuación añadimos la nata, el yogurt y el mascarpone, y volvemos a llevar a
ebullición. Entonces incorporamos el queso azul y el ajo, y dejamos reducir
unos 5 minutos, observando como empieza a espesar. Ya tenemos lista la salsa,
reservamos.
La
masa de ñoquis
Pelamos
y cortamos la calabaza en dados de 4x4cm, la colocamos en la bandeja del horno
con el agua, colocando por encima la salvia y el tomillo. Horneamos a 140ºC durante una hora, hasta
que la calabaza esté blanda.
Ya
tenemos la base de nuestros ñoquis. Ahora escurrimos bien la calabarza y la
pasamos por el pasapurés. Si vemos que ha quedado demasiado húmeda, podemos
darle una vueltas en la sartén para que evapore el agua que le sobra.
A
continuación colocamos 100 grs de harina, los copos de puré de patata, el puré
de calabaza, el huevo batido y el queso Idiazábal rallado, y amasamos hasta
obtener una masa homogénea. Es importante no amasar excesivamente, que se quede
algo ruda la mezcla.
Esta
es la masa de nuestros ñoquis, ahora debemos darles forma. Para ello hacemos
unas bolas de unos 100 grs y las estiramos en forma de chorizos de 1 centímetro de
grosor. Para evitar que se nos pequen podemos utilizar harina, aunque la menor
cantidad posible para que la masa no se nos seque demasiado y no nos queden
unos ñoquis muy pesados.
Vamos
cortando los churritos de ñoqui con trozos de unos dos centímetros.
Sólo
nos queda cocerlos en agua. Utilizaremos abundante agua hirviendo con sal, y
los coceremos durante 1-2 minutos. La señal inequívoca de que están listos es cuando
el ñoqui flota. Entonces los sacamos y escurrimos, colocándolos dentro de la
salsa que hemos reservado. Cocinamos durante un par de minutos y ponemos a
punto de sal y pimienta. Espolvoreamos el cebollino y… listo!